domingo, 18 de abril de 2010

Cada hora tiene su afán

El día tiene 24 horas, y al igual que cada día tiene su afán, cada hora también.
Hay horas para todo:
dormir 7 u 8
comer 4 más menos en total durante el día
lo restante 12 horas: ese tiempo es para vivir, porque la otra mitad es la recarga de energía que necesitas para "vivir"
Ahora qué es vivir? La respuesta no va por lo filósofica , ni por un cuestionamiento existencial, sino por la simple tarea de acumular experiencias o de hacer cosas.
Ese hacer se refiere a la rutina diaria como el ir a clases, estudiar, pasar rato en la u conversando y riendo con los amigos.
Como así tb el tiempo que quiero dedicar al señor, más del que actualmente le doy, eso esta claro.
Ah y no puedo olvidar mi amiga la bicicleta que en una hora me otorga tanta energía como 8 horas de sueño

Pero si a esa rutina le agregamos los imprevistos e inesperados, eso hacer o esos no hacer, que no esperabamos y que permiten que cada día sea diferente y menos rutinario.

Es por ello que me he propuesto dedicar tiempo nosé cuanto pero jamás más de una hora (hay límite), a realizar cualquier actividad que no haya realizado el día anterior, desde probar un sabor diferente a conocer a alguien, como algo no imprevisto, sino propuesto e intencionado por mi.

Hay una espera Lunes 26 de abril a las 16:45, la idea es que sea algo así como una experiencia maravillosa y enriquecedora.

He pensado que mis amigas u otras personas podrían estar en mi lugar y sin embargo no lo estan (me refiero a ello pq vamos al mismo nivel en cuanto a avance o aquellos que claramente estan mucho más atrasados)o nunca lo han estado.
No es un premio, tampoco una condena y menos se ha transformado ni se transformará en una sanción, no esta vez.

Voy a vivir la maravillosa espera, voy a vivir cada hora con su afán, voy a dedicar tiempo a mi Dios, voy a subirme a la bicicleta, voy a ser amable no solo con quienes me entreguen su cariño y reciprocidad sino tb con quienes no. Y voy a intentar que exista la coherencia entre pensar, decir y hacer.

Y ahora voy a disfrutar cada hora de sueño... y cada hora del día en reconstruir lo que se perdió tanto emocional como fisicamente.

A disfrutar!

No hay comentarios:

Publicar un comentario